La ciencia amable del estiramiento
El activo involucra fuerza suave para sostener el rango; el pasivo descansa sobre soportes para permitir ceder. Combinar ambos mejora control, estabilidad y amplitud, evitando que la movilidad recién ganada se sienta inestable o desaparezca al día siguiente.
La ciencia amable del estiramiento
No siempre falta longitud; a veces el cerebro protege con tensión. Con respiración, repetición suave y atención plena, disminuye la alarma interna y el cuerpo confía. Así, el límite se mueve sin dolor ni lucha innecesaria.
